El descontrol en el uso de aparatos tecnológicos puede producir reacciones violentas en los hijos

«Castigar a los niños no sirve de nada si tienen wifi»

Sonsoles Vidal, abogada y directora de un estudio sobre violencia de hijos contra sus padres, explica los factores de riesgo

El maltrato de hijos a padres ha aumentado un 223% desde el año 2007

Coincidiendo con el Día Mundial de los Padres y de las Madres, decretado por Naciones Unidas en reconocimiento a su labor, se presentó ayer en Madrid «Menores violentos, ¿un tema menor? Violencia filioparental y uso indebido de la tecnología». Es un proyecto impulsado por The Family Watch, en el que ha participado un equipo de psicólogos, médicos, juristas y técnicos para determinar de manera objetiva cuáles son los factores de riesgo que incitan a la violencia de los hijos contra sus padres.

La directora de The Family Watch, María José Olesti, indica que «los padres son los máximos responsables en la educación de los menores para que lleven a cabo un proyecto de vida feliz y constructivo». De igual modo, el Consejero de Familia de la Comunidad de MadridCarlos Izquierdo, señala que «la familia es la institución más importante y la mejor escuela de transmisión de valores, por lo que la crisis social tiene mucho que ver con la pérdida de esos valores». El consejero manifestó que una estructura familiar sólida es determinante para garantizar el correcto desarrollo del menor; para la cohesión social, la convivencia, la solidaridad, el respeto mutuo y la tolerancia.

Como fruto del estudio, se ha llegado a la conclusión de que los dispositivos digitales, por sí solos, no son los detonantes de la violencia de los menores contra sus padres. El problema es la falta de control en el uso de estos aparatos electrónicos. La falta de límites y de criterios a la hora de utilizarlos son los que dinamizan la violencia filioparental. Según Sonsoles Vidalabogada y directora académica del informe, este tipo de violencia se ha incrementado en un 223% desde el año 2007. En el año 2014 se registraron más de 6.000 denuncias de padres que habían sido agredidos, acosados o maltratados, según datos del Instituto Nacional de Estadística.

No hay que desechar la vía judicial

En el estudio se analizan diferentes aspectos que rodean los comportamientos violentos de los menores. Pero, lo más importante, según Sonsoles Vidal, aparte de saber prevenir estas actitudes y educar a los hijos, es acudir a la vía penal, una vez que no se puede dar marcha atrás y no han funcionado otro tipo de medidas.

Para empezar, la directora del estudio aclara que «control no es intervencionismo, es educar y es la misión que tenemos como padres». Se trata de la única solución para prevenir el fracaso escolar y el denominado «botellón electrónico». Además, Sonsoles señala que si no se modera el uso del wifi, no sirve de nada castigar a los niños sin salir de casa. «Es como la tarifa plana que contratamos en los hogares, nadie nos reclama más, hay total libertad y nos llevamos genial. Pues de la misma forma se sienten los niños con el internet ilimitado», asegura la experta.

Respecto a poder recurrir a la vía judicial, la directora del estudio explica que «cuando no ha funcionado la atención de psicólogos, mediadores o centros de apoyo, la familia no tiene otro remedio. Hay que tener en cuenta que la vía judicial es un recurso más, el último, pero uno más. No hay que convertirlo en un estigma». Y, además, es un recurso efectivo, ya que realmente ayuda a atajar el problema. El porcentaje de reinserción de los menores condenados es de más del 70%, y entre los menores que, para su reinserción, fueron internados en centros, hay un porcentaje de éxito del 95%.

Por ello, es necesario abordar el conflicto cuanto antes. La experta afirma que hay un porcentaje muy alto de cifras negras, de casos que no salen a la luz por el temor de los padres. «Muchos casos de violencia se detectan en el colegio porque los padres no dan la cara», explica la directora del estudio.

Sonsoles recuerda que la Ley del Menor es una cuestión educativa, no sancionadora. El legislador siempre contempla el interés superior del menor. «No tengamos miedo a afrontar estos casos. No tengamos miedo a criminalizar las conductas violentas. Haymuchos padres que necesitan abrir los ojos», afirma la directora académica.

El estudio ha detectado los grandes problemas actuales en la educación de los menores: el déficit de autoridad de los padres, la interacción con el medio y el reto educativo en una sociedad completamente tecnológica, laadicción a internet en los niños de muy corta edad, el poder de la imagen, las altas dosis de violencia que se normalizan en la pantalla, las vivencias traumáticas de los niños adoptados y la intervención y el trabajo para reeducar a los menores condenados.

Todo ello, es el resultado del análisis y evaluación de 1.140 expedientes de 650 menores de los Centros de Apoyo y Encuentro Familiar. El estudio también desarrolla conclusiones sobre el uso saludable de la tecnología y una hoja de ruta a seguir para introducir buenas prácticas y poder detectar y prevenir los problemas. «Hay que tener en cuenta que la predisposición endógena a la violencia se da en casos mínimos. Por ello, hay que prestar especial atención a la adolescencia, que es una etapa proclive a las conductas delictivas. Y tampoco se debe caer en prejuicios, ya que estos casos de violencia tienen lugar en muchas familias de clase media y alta», declara Sonsoles.

Se destinarán 2.700 millones a medidas

Carlos Izquierdo informó sobre la Estrategia de Apoyo a la Familia que, con un presupuesto de 2.700 millones de euros, va a desplegar 288 medidas desde este año 2016 hasta el 2021, año en el que todas ellas deben estar implementadas. Consiste en formar a las familias sobre el adecuado uso de internet; señalizar, etiquetar y restringir con filtros de acceso ciertos contenidos digitales.

Además, parte del presupuesto se asignará a medidas de conciliación, como la ampliación del permiso de maternidad, permisos por lactancia, bonificaciones fiscales, adaptar el calendario laboral al escolar o apoyo al acogimiento familiar. Estos temas están también muy relacionados con el aumento de la violencia filioparental, ya que muchos niños y adolescentes no están bien atendidos y no saben cumplir con los límites establecidos. El consejero apuntó que «se han pensado soluciones para todo tipo de familias. Sabemos que cada una es distinta y todas deben tener cabida.»

La Consejería es consciente de la urgencia de estas medidas, ya que ha realizado un estudio de la situación de las familias con diversas entidades como la Universidad Complutense de Madrid o The Family Watch. Izquierdo expresó su malestar por los datos que revelan que la emancipación en los jóvenes es demasiado tardía, al igual que la maternidad y paternidad, que se ve continuamente postergada y por lo que la tasa de natalidad es muy baja. Por ello, ya se ha puesto en práctica una «Convocatoria de Red de Madres», con medidas como centros residenciales para todo tipo de mujeres sin recursos. Del mismo modo, los cheques de guardería, que emitió la Consejería de Educación, han sido una medida reciente y de gran acogida.

Comentar