Los niños menores de doce años no deberían ver en la televisión imágenes de atentados

Los psicólogos explican cómo se debe hablar a los pequeños de los atentados terroristas

Los atentados perpetrados en Barcelona la semana pasada han vuelto a poner sobre la mesa el espinoso tema de cómo explicar a los pequeños estos sucesos. En el mundo en el que vivimos es muy dificil sustraer a los niños de las imágenes de televisión y de las conversaciones adultas, y, a determinadas edades, se les puede asustar de más e incluso generarles dudas sobre los hechos.

Para saber como gestionar esta situación los psicólogos Ángel Terrón y Alberto Jiménez explican la actitud a tomar: «Aunque lo mejor sería que los menores de doce años no vieran imágenes de estos desastres, es importante no dejar a los niños fuera de la actualidad. Ellos se enteran de todo porque estos acontecimientos están en las conversaciones o en la televisión… la cuestión es como se les plantea». Jiménez explica que «los niños, sobre todo los más pequeños, necesitan entender todo desde polos opuestos: o es bueno o es malo. En el caso de los atentados terroristas hay que contarles que lo que ha pasado ha estado provocado por los malos, pero, inmediatamente aclararles que los policías (encarnación del bien) actuaron rápidamente y detuvieron a los que habían matado a la gente».

Por su parte, Terrón apostilla que lo más importante es transmitir un mensaje de tranquilidad, ya que «si han visto algo puede llegar a provocarles miedo. Hay que dejarles claro que son hechos aislados y que es difícil que se vuelvan a repetir, aunque en un futuro tengamos que retractarnos de estas palabras. En un primer momento es mejor quitarles el miedo».

No se deben hacer comentarios negativos sobre los musulmanes delanate de los niños

Ambos psicólogos recalcan la necesidad de que los adultos controlen y midan mucho lo que se habla delante de ellos. Sobre todo los posibles comentarios negativos sobre el Islam y los musulmanes: «La vuelta al colegio está muy cerca y muchos de estos niños tienen en su clase compañeros que practican esta religión. Un comentario mal entendido puede dar lugar a episodios de racismo en la escuela o miedo hacia sus propios camaradas».

«Una vez hablado el tema hay que dejar que los niños pregunten todo lo que quieran. Que saquen todas las dudas que tengan y que no se queden con ningún resquicio, la imaginación puede ser muy traicionera en lo niños y, a la larga una duda mal resuelta les puede generar inquietud».

Finalmente los expertos recuerdan que estas conversaciones son un buen momento transmitir valores y para incidir sobre la necesidad de paz

 

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